Pues lo cierto es que nada más ver que tenía que escribir sobre mi experiencia con las tecnologías me han aparecido mil ideas, mil imágenes...
Tenía varias ideas muy claras, pero tras leer algunos de los ‘relatos’ de mis compañeros, he cambiado de parecer y he creído conveniente hablar de otras cosas, cosas que parecen menos importantes (espero me ayudéis a valorarlas).
Como muchos de vosotros soy una jóven que se ha visto inmersa en toda la revolución tecnológica de los últimos 20 años… Pero me he querido centrar en todos aquellos avances que se han producido antes de nuestra llegada y que los tenemos integrados, como si siempre hubieran estado allí.
Como os decía, me han venido a la cabeza muchas imágenes a la memoria… pero las más agradables sean, quizás, las de la infancia.
Recuerdo los veranos en la casa familiar, en el pueblo, recuerdo un barreño lleno de agua (en la casa no había bañera, ni ducha!), un recipiente de latón… a modo de vaso y el agua corriéndome por la cara… me encantaban los baños de mi abuela. Y es que en los 80-90, y aun en día en muchos pueblos, no había cuarto de baño como tal… no concibo tener que asearme así hoy, la verdad.
Pero sigo recordando…
Recuerdo a mi tía abuela agachada en el suelo, limpiano algo. Y es que a pesar de ya existir la fregona y su comercialización estar extendida, ella insistía en que así era como siempre se había hecho… pobrecilla… anda que cambiaba yo mi Vileda y su cubo de ruedas por un dolor de riñones tal!!
Recuerdo juntarnos todos los chiquillos en casa de mis primos, de los Madriles, que eran los únicos que debajo de la tele (una tele!! entre cientros de hectáreas de olivos y vides...) tenían un video y una videoconsola!! Las tardes pasaban entre bip bips y peleas por los mandos; aunque también entre patatas y refrescos.
Pero eso no era lo mejor…Lo mejor era, el pozo, veía como la cuerda bajaba y, al subir, aparecía un cubo con agua fresca. Para que la nevera!
No, lo mejor es poder recordarlo y poder explicarlo, ha sido estupendo poder vivirlo, poder compartirlo con vosotr@s.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
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Un relato muy emotivo...y muy gráfico el tema de los riñones de la abuela!
ResponderEliminarjajaja...
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